Exportaciones chinas de desvío pasan por más de 40 países; la Casa Blanca calcula impacto en el empleo
Se identifican los países de tránsito de las exportaciones de desvío
La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó el día 13 un informe sobre las exportaciones chinas de 'desvío', en las que productos chinos son enviados a EE. UU. a través de terceros países con aranceles relativamente más bajos. Señaló que los destinos de desvío desde China abarcan más de 40 países, entre ellos Japón, y estimó que esas exportaciones por un valor anual de 75.000 millones de dólares (unos 12 billones de yenes) reducirían el empleo en EE. UU. en 450.000 puestos.
Según el informe, las empresas chinas cambian las etiquetas de los productos o los reempaquetan en los países de tránsito antes de exportarlos a EE. UU., evitando así los aranceles elevados. Identificó como puntos de tránsito a más de 40 países con fuerte volumen comercial con China o con un alto grado de integración económica.
Entre los países afectados figuran Japón, Corea del Sur y varios países del Sudeste Asiático, además de Canadá, México, Brasil, la Unión Europea (UE), India y Turquía.
Ingresos arancelarios e impacto en la economía
Sobre la magnitud de las exportaciones ilegales de desvío, el informe incluyó cinco estimaciones, tanto públicas como privadas. Las cifras oscilan entre 40.000 millones y 303.000 millones de dólares, pero tomó 75.000 millones de dólares como estimación de referencia para calcular las pérdidas económicas y fiscales para EE. UU.
Calculó que los ingresos arancelarios se reducen entre 19.000 millones y 34.000 millones de dólares al año. Actualmente, la tasa arancelaria que EE. UU. aplica a las importaciones procedentes de China ronda una media de aproximadamente el 50%. La diferencia con las tasas aplicadas en los países de tránsito contribuiría a disminuir los ingresos arancelarios estadounidenses.
El informe explicó que, al sustituir productos que en principio se fabricarían en EE. UU., las exportaciones de desvío procedentes de China amplían de facto el déficit comercial estadounidense y también presionan a la baja el empleo y el producto interior bruto (PIB). Estimó una reducción de 450.000 empleos y de entre 113.000 millones y 150.000 millones de dólares en el PIB. La caída del empleo equivale al aumento de 426.000 puestos registrado en el empleo no agrícola entre enero y julio de 2026.
Detección mediante IA de Aduanas y dependencia de China
Como medida, el informe señaló que las autoridades aduaneras están reforzando la vigilancia mediante la introducción de un sistema de inteligencia artificial (IA) capaz de detectar rutas de transporte anómalas y declaraciones falsas de origen. También advirtió: 'La era de los transbordos ilegales e indetectables ha terminado'.
Con el inicio de la guerra comercial entre EE. UU. y China durante el primer mandato de Trump, las exportaciones directas desde China a Estados Unidos disminuyeron. Sin embargo, según las estimaciones del Peterson Institute for International Economics, el volumen de las exportaciones a EE. UU., incluidas las de desvío, mantiene una tendencia al alza.
El instituto también señaló sobre los aranceles actuales de Trump que 'probablemente fracasarán a la hora de frenar la dependencia de EE. UU. de las importaciones chinas'.
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