El Gobierno estudia compensar con fondos estatales la caída de ingresos locales por la rebaja del IVA a los alimentos
El Gobierno estudia cubrir con fondos estatales la merma de ingresos locales que se generará por la rebaja del impuesto sobre el consumo aplicada a los alimentos desde abril de 2027. La idea es compensar con la subvención especial para gobiernos locales la caída de unos 1,6 billones de yenes que se prevé si el tipo se reduce al 1%, y contener el impacto sobre las finanzas locales.
Compensación mediante subvención especial para gobiernos locales
La subvención especial para gobiernos locales es una ayuda que el Estado distribuye para cubrir la caída de ingresos fiscales que sufren los ayuntamientos y prefecturas por medidas de rebaja tributaria del Gobierno central. En la supresión del antiguo tipo provisional del impuesto a la gasolina y del impuesto de compra de gasóleo, acordada en 2025, se compensó íntegramente la merma de ingresos locales correspondiente al ejercicio fiscal 2026.
Una caída de 4,3 billones de yenes al año para el conjunto del país
Si el tipo del impuesto sobre el consumo aplicado a los alimentos bajara del 8% actual al 1%, la recaudación fiscal total del país se reduciría en unos 4,3 billones de yenes al año. De ese importe, los gobiernos locales registrarían una caída de unos 1,6 billones de yenes por el descenso de la recaudación del impuesto local sobre el consumo y de las transferencias fiscales locales.
En una declaración del día 5, la Asociación Nacional de Gobernadores y otros organismos pidieron al Gobierno que asegure de forma inequívoca los recursos necesarios para compensar la merma de ingresos locales. Como la recaudación del impuesto sobre el consumo se destina a financiar la seguridad social, como pensiones, sanidad, cuidados y medidas contra la baja natalidad, desde las autoridades locales también han surgido inquietudes sobre el mantenimiento de los servicios. El gobernador de la prefectura de Chiba, Toshihito Kumagai, señaló que no afectar a los ingresos fiscales de los gobiernos locales es una premisa indispensable y advirtió de que podría resultar difícil mantener servicios a los residentes, como la gratuidad de las guarderías y la atención domiciliaria.
La financiación del subsidio también recaería sobre las regiones
En la línea básica para rebajar el tipo del impuesto sobre el consumo, aprobada por el Gabinete el día 5, se dejó claro que se responderá de forma adecuada 'para que no se produzcan obstáculos en la gestión de las finanzas locales'. Además de la rebaja fiscal para los alimentos, el Gobierno pondrá en marcha desde el ejercicio fiscal 2027 un sistema de prestaciones ligado a la renta para trabajadores de ingresos bajos y medios. El plan prevé pagos anticipados con un fondo de unos 600.000 millones de yenes al año, equivalentes al 1% de la rebaja del consumo, y una implantación plena en el ejercicio fiscal 2029.
Mientras el Estado compensará la merma de ingresos locales derivada de la rebaja fiscal para los alimentos, la financiación del nuevo sistema de prestaciones también se pretende repartir con las regiones. El Gobierno considera que, dado que el objetivo del sistema es aliviar la carga del impuesto sobre la renta, el impuesto de residencia y las cotizaciones a la seguridad social, lo adecuado es que el Estado y las administraciones locales compartan los costes en función de su respectiva proporción de carga fiscal y de seguridad social. En la reunión de coordinación entre el Gobierno central y las autoridades locales celebrada el día 10 se presentó la propuesta del Ejecutivo, pero la parte local la rechazó al sostener que las prestaciones 'deben cubrirse íntegramente con responsabilidad del Estado'.
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