Las autoridades monetarias de Japón y Estados Unidos coordinan una intervención para corregir la debilidad del yen, pero su capacidad de sostenerse es limitada
Posicionamiento de la intervención coordinada
Detrás de la inusual intervención coordinada de los gobiernos de Japón y Estados Unidos está la pérdida de confianza en el yen, que ha caído hasta niveles históricos. La política fiscal expansiva, acompañada por la preocupación por un aumento de la emisión de bonos del Estado, y el retraso del Banco de Japón en subir las tasas de interés han provocado una debilidad estructural del yen. La visión dominante es que, aunque la intervención frene temporalmente la tendencia del mercado, su efecto no durará mucho.
La mañana del día 3, el viceministro de Finanzas, Atsushi Mimura, que encabezó los preparativos como responsable administrativo, dijo a la prensa sobre la operación: 'La interpreto, por así decirlo, como la forma consumada de la alianza monetaria Japón-Estados Unidos'. Hasta ahora, las intervenciones coordinadas se habían limitado a situaciones de emergencia, como grandes terremotos o crisis financieras, pero según personas relacionadas, el mensaje de esta declaración era que 'estamos preparados para actuar en cualquier momento' y que 'el estándar ha cambiado'. El hecho de que las autoridades monetarias de ambos países hayan adoptado un mensaje más contundente que nunca también refleja la fuerte sensación de urgencia ante el deterioro del valor real del yen.
Efecto de la intervención y lectura del mercado
En septiembre de 2022, el gobierno y el Banco de Japón recurrieron a la compra de yenes por primera vez en 24 años, desde 1998, y lograron empujar temporalmente el tipo de cambio, que rozaba los 146 yenes por dólar, de vuelta a la zona de los 140 yenes. Sin embargo, aunque siguieron interviniendo de forma intermitente, la tendencia de debilitamiento del yen no se detuvo y a finales de julio de este año cayó hasta un nivel cercano a 164 yenes por dólar.
Sobre la intervención compradora de yenes del 31 de julio, en el mercado ha surgido la estimación de que ascendió a unos 5 billones de yenes. El cálculo se basa en la previsión del saldo de las cuentas corrientes publicada por el Banco de Japón el día 3 para el día 4, y se cree que la entidad intervino en días consecutivos desde el 30 de julio. En el mercado predomina la idea de que también se intervino el 3 de agosto.
Respecto a esta intervención coordinada, persiste con fuerza la opinión de que 'no es más que ganar tiempo'. Entre los factores de fondo se señalan las preocupaciones por un deterioro fiscal derivadas de la 'política fiscal activa y responsable' defendida por el gobierno de Sanae Takaichi, así como el retraso del Banco de Japón en subir los tipos de interés, que serían causas estructurales de la debilidad del yen.
La mirada estadounidense y la presión sobre el Banco de Japón
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, mencionó en una publicación en X en la que anunció la intervención coordinada unas 'medidas monetarias para corregir la fuerte infravaloración del yen'. Es evidente que el mensaje estaba dirigido a la política monetaria del Banco de Japón. Sobre la gestión económica del gobierno de Takaichi, señaló también que la base de la economía se ha fortalecido gracias a unos 15 años de estímulo económico desde Abenomics y que está 'pasando a una nueva fase'.
La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, se limitó a decir, sobre la referencia de Bessent a la política monetaria, que 'los máximos responsables están hablando de muchas cosas', sin revelar detalles. Un alto cargo del Ministerio de Finanzas explicó que 'Estados Unidos pide a Japón un cambio en los fundamentos que lleve a una venta estructural de yenes'.
Poco después de que el Banco de Japón decidiera mantener sin cambios el tipo de interés oficial en su reunión de política monetaria del 31 de julio, Bessent publicó en X que 'espera con interés reunirse con el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, en la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 a finales de agosto'.
El foco en las expectativas de subida de tipos
Yujiro Goto, estratega jefe de divisas de Nomura Securities, afirmó que 'la atención se centrará en hasta qué punto Estados Unidos exigirá al Banco de Japón que acelere el ritmo de las subidas de tipos'. Teppei Ino, analista jefe de Mitsubishi UFJ Bank, considera que 'ha aumentado más la probabilidad del escenario de subida de tipos en septiembre que ya se venía contemplando'.
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