Autoridades monetarias de Japón y EE UU coordinan esfuerzos para frenar la caída del yen; se suceden los chequeos previos a la intervención
La cotización del yen sube con fuerza
En el mercado de divisas de Nueva York del 31 de julio, el yen se apreció con fuerza frente al dólar y llegó a cotizar en torno a 157,20 por dólar, su nivel más fuerte frente al billete verde desde mediados de mayo. La moneda japonesa fue comprada con rapidez y en varias ocasiones recuperó terreno.
El Gobierno y el Banco de Japón realizaron intervenciones intermitentes para comprar yenes también el 31 de julio, después de hacerlo el día 30. La cotización, que antes de la intervención estaba en la parte alta de la franja de 162 yenes, retrocedió unos 5 yenes.
Mayor implicación de las autoridades de EE UU
Lo que más pesó en el mercado del día 31 fue la sucesión de señales de que las autoridades monetarias de Japón y EE UU estaban alineando posiciones para contener la caída del yen.
El Departamento del Tesoro de EE UU informó a varios bancos de que existía la posibilidad de que ese mismo día se ejecutara una intervención para comprar yenes, y les pidió prepararse. Esta medida siguió al chequeo del tipo realizado el día 30, previo a una intervención, y apuntó a la firmeza de Washington frente a una corrección excesiva del dólar al alza.
Reuters difundió una foto en la que se veía una nota de trabajo del secretario del Tesoro de EE UU, Scott Bessent, tomada durante una reunión de gabinete, con una compra de yenes por entre 500 millones y 1.000 millones de dólares anotada como lista de tareas. El Financial Times también informó de que las autoridades estadounidenses habían intervenido para vender euros y comprar yenes.
El viceministro de Finanzas, Atsushi Mimura, dijo el 31 de julio a la prensa que Japón estaba recibiendo de las autoridades estadounidenses un apoyo que iba más allá de un simple respaldo moral, lo que sugirió una mayor implicación de la parte estadounidense.
Magnitud de la intervención y lectura del mercado
Si varias autoridades monetarias coordinan sus conversaciones y sincronizan la intervención cambiaria, el mercado puede interpretarla como una intervención concertada. Japón y EE UU ya actuaron así en la crisis financiera de 1998 y tras el gran terremoto del este de Japón en 2011, y se considera que su impacto en el mercado es mayor que el de una intervención unilateral.
Según una fuente gubernamental, el Ejecutivo tiene previsto aclarar al inicio de la próxima semana su postura sobre una serie de intervenciones y otras medidas para frenar la caída del yen.
En las primeras horas del 1 de agosto, hora de Japón, el Ministerio de Finanzas publicó en X, antes Twitter, que existía una vía para obtener fondos en dólares de las autoridades monetarias estadounidenses usando como garantía bonos del Tesoro de EE UU en manos del Gobierno japonés. Se cree que el objetivo es contrarrestar la percepción del mercado de que los recursos para intervenir comprando yenes y vendiendo dólares son limitados, y reforzar la capacidad de mantener el efecto de la intervención.
La escala de la intervención del Gobierno y el Banco de Japón del día 30 se estima en 6 billones a 7 billones de yenes, según cálculos del mercado. La intervención realizada entre finales de abril y finales de mayo sumó 11,7 billones de yenes, con lo que el total alcanzó unos 18 billones. Ya supera los 15,3 billones de yenes de 2024, que hasta ahora marcaban el máximo anual histórico para una intervención de compra de yenes.
Shogo Kariya, estratega de Minato Bank, considera que la posibilidad de que se revierta la tendencia unidireccional de debilidad del yen que se ha prolongado hasta ahora está aumentando poco a poco. Rikiya Takebe, estratega sénior de Okasan Securities, señaló que desde la visita de Bessent a Japón en mayo la coordinación entre Japón y EE UU en torno al mercado de divisas parece haberse intensificado.
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