Suben los tipos de EE. UU. tras la decisión de la Fed, y el bono a 30 años se sitúa en torno al 5,2%
La decisión de la Fed sacude al mercado
El 29, día en que la Reserva Federal de Estados Unidos (FRB) decidió mantener sin cambios su tipo de interés oficial, los mercados financieros estadounidenses registraron fuertes oscilaciones. La rentabilidad del bono del Tesoro a 30 años se disparó y llegó a situarse temporalmente en la franja del 5,2%, su nivel más alto en 19 años. Creció la cautela ante el riesgo de que el control de la inflación se retrase. El Dow Jones Industrial Average cerró con una caída de 1153 dólares, o 2%, frente al día anterior.
Las acciones cambian por completo tras la rueda de prensa
El cierre del Dow Jones fue de 51.594 dólares, el nivel más bajo en alrededor de un mes y medio. La caída diaria fue la mayor desde abril de 2025. El índice, que abrió a la baja respecto al día anterior, redujo sus pérdidas cuando a las 14:00 horas de la costa este de EE. UU. se publicó el resultado del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). El índice S&P 500, integrado por una amplia gama de valores, llegó a pasar brevemente a terreno positivo.
Expectativas anticipadas de alzas de tipos
Hasta antes del anuncio, el mercado tenía presente el riesgo de una subida de tipos. En 'Fed Watch', el indicador que refleja las expectativas de los participantes del mercado sobre el tipo oficial a partir de los futuros sobre tipos de interés, a las 29 de la mañana ya se descontaba una subida de tipos con una probabilidad del 36%. Cuando se descartó esa subida, las recompras se impusieron inicialmente, sobre todo en las acciones tecnológicas.
Sin embargo, la reacción del mercado de bonos a la rueda de prensa del presidente Worsh, que comenzó a las 14:30 horas, cambió también el tono en la renta variable. Worsh dijo: 'En cierto sentido, no hemos hecho tanto en estos 42 días desde la anterior reunión del FOMC; por otro lado, el mercado se ha movido bastante', y mostró su percepción de que el mercado está elevando por adelantado los tipos a largo plazo y endureciendo las condiciones financieras.
Worsh ha insistido hasta ahora en la consecución del objetivo de inflación del 2%. Que en esta reunión siguieran firmes las expectativas de alza de tipos también obedecía a que el mercado tenía presente su postura de priorizar la contención de la inflación. No obstante, tras estas declaraciones, la idea de que una subida inmediata del tipo oficial fuera a producirse perdió fuerza temporalmente. En Fed Watch, la previsión de subida de tipos en la próxima reunión de septiembre descendió del 76% del día anterior al 60%, y la rentabilidad del bono a dos años, especialmente sensible a los tipos oficiales, bajó al 4,2%.
Temor a una inflación prolongada
El mantenimiento de tipos oficiales bajos suele favorecer a la bolsa. Sin embargo, persistió el temor de que, si la respuesta a la inflación se retrasa, la Fed pueda verse empujada a una situación 'behind the curve', en la que se vea obligada en el futuro a subir los tipos con rapidez. En 2022, el retraso en el giro al alza de tipos condujo después a un rápido endurecimiento monetario, un recuerdo que sigue pesando en el mercado y que presionó a la baja las cotizaciones bursátiles.
En ese mismo tramo horario, trascendió que el presidente de EE. UU., Donald Trump, dijo a periodistas de medios estadounidenses que Estados Unidos respondería 'con dureza' a Irán. El fuerte repunte de los futuros del crudo también contribuyó a que los inversores reforzaran su postura de aversión al riesgo. La rentabilidad del bono a 30 años llegó a tocar el 5,22%, su nivel más alto desde 2007. Jeffrey Gundlach, fundador de la gran gestora de bonos estadounidense DoubleLine Capital, dijo en CNBC que la subida de los tipos es una muestra de que el mercado de bonos reclama medidas para frenar la inflación.
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