Takaichi afirma que el impuesto al consumo de alimentos será del 1% durante dos años desde abril de 2027
Se suceden las objeciones en el consejo nacional
La primera ministra Sanae Takaichi afirmó el día 29 que, sobre la rebaja del impuesto al consumo de los alimentos, el Gobierno y el partido gobernante estudiarán con rapidez su postura, con el objetivo de fijarla a principios de agosto. A partir del debate en el consejo nacional multipartidista sobre seguridad social, anunciará el día 30 la postura de fijar en el 1% durante dos años, desde abril de 2027, el tipo del impuesto al consumo de los alimentos.
Al consejo nacional celebrado en la oficina del primer ministro asistieron líderes de partidos de gobierno y oposición. Se trata de una reunión impulsada por la primera ministra tras las elecciones a la Cámara de Representantes de febrero, con el objetivo de reflejar las opiniones de cada partido en la rebaja del impuesto al consumo, prometida como compromiso del Ejecutivo.
En la reunión de ese día, la Alianza Reformista de Centro y el Partido Democrático Popular, entre otros grupos que habían defendido la rebaja del impuesto al consumo en las elecciones a la Cámara de Representantes, expresaron su rechazo. El resumen intermedio señaló que no se logró un consenso sobre una propuesta concreta.
La oposición prioriza las ayudas
El consejo nacional situó en la agenda la introducción de un crédito fiscal con prestación para aliviar la carga de los hogares de renta baja y media, y una rebaja del impuesto al consumo de los alimentos como medida 'puente'. El Gobierno y el partido gobernante habían previsto inicialmente cerrar una postura en junio, pero la coordinación con la oposición se complicó y el calendario se retrasó.
No quedó más remedio que incluir tanto la propuesta del presidente Itsunori Onodera, del PLD, de reducir desde abril de 2027 el impuesto al consumo de los alimentos al 1%, como la demanda de la oposición de dar prioridad a las transferencias en efectivo. La propuesta del presidente planteó un impuesto al consumo de los alimentos prácticamente nulo, combinado con transferencias en efectivo por valor de 600.000 millones de yenes al año para los hogares de renta baja y media, una cifra equivalente a la recaudación del 1% de ese impuesto.
En la reunión del día 29, los principales partidos de la oposición respaldaron la introducción de ayudas ligadas a los ingresos, pero se opusieron a la rebaja del impuesto al consumo basada en la propuesta del presidente. Yuichiro Tamaki, líder del Partido Democrático Popular, sostuvo que 'si no se piensa también en medidas de alivio cuando dentro de dos años se convierta en un aumento fiscal de facto, se causará un gran daño a la clase media', y pidió que 'no se insista en el 1% para los alimentos y se sigan estudiando fórmulas con menos inconvenientes'. Junya Ogawa, líder del centro, criticó que 'no está claro si puede tener el sentido de una medida puente', mientras que Shunichi Mizuoka, líder del Partido Democrático Constitucional, reclamó que 'deben aplicarse este mismo año ayudas que puedan ponerse en marcha con rapidez, como las dirigidas a los hogares exentos del impuesto municipal sobre la renta'.
Ajuste interno y financiación
El PLD celebrará el día 30 una reunión extraordinaria de su dirección. Allí, la primera ministra dará instrucciones para que se recabe una postura unificada dentro del partido con el fin de situar en el 1% el impuesto al consumo de los alimentos durante dos años, desde abril de 2027. Dentro del partido siguen existiendo voces prudentes ante la rebaja fiscal, y en las reuniones del día 28, entre ellas la de la comisión de investigación fiscal, surgieron varias opiniones contrarias.
La intención es frenar las discrepancias internas encargando la elaboración del texto a figuras de peso como el vicepresidente Taro Aso y el secretario general Shunichi Suzuki, ambos cautelosos respecto a la rebaja fiscal. La primera ministra tiene previsto explicar el día 30 a los medios de comunicación la línea sobre la rebaja fiscal y su financiación.
Entre las opciones para financiarla figuran el aumento de la recaudación tributaria y una revisión del gasto. La cuantía necesaria se calcula en torno a 5 billones de yenes, y sigue sin estar claro si bastará con eso. En los mercados sigue habiendo fuerte cautela por el deterioro fiscal y la subida de los tipos de interés, y la primera ministra insiste en asegurar financiación sin recurrir a bonos del Estado para cubrir el déficit.
Nuevo sistema de prestaciones en el ejercicio fiscal de 2029
El resumen intermedio de la reunión técnica del consejo nacional también incluyó la implantación plena, en el ejercicio fiscal de 2029, de un nuevo sistema de prestaciones vinculado a los ingresos. De momento se limitará a las ayudas, ante el temor de que el sistema se vuelva complejo y aumente la carga administrativa, pero en el futuro se estudiará combinarlo con créditos fiscales.
Los beneficiarios serán, en principio, trabajadores de renta baja y media, incluidos no solo asalariados, sino también trabajadores autónomos y personas mayores que trabajan y tienen rentas bajas o medias. En los hogares con hijos, el importe de la prestación aumentará en función del número de menores de 18 años.
Uno de los objetivos es fomentar el empleo, diseñando el sistema para que cuanto más se trabaje, mayor sea el ingreso neto. Para quienes superen el llamado 'muro de ingresos anuales', en el que aumentan la carga fiscal y las cotizaciones a la seguridad social, se incrementará temporalmente el importe de la prestación. La financiación no dependerá de bonos públicos especiales, es decir, deuda emitida para cubrir el déficit, y respecto a la financiación permanente se dejó constancia de que 'se obtendrá una conclusión temprana, teniendo en cuenta también el avance de la reforma futura del proceso presupuestario'. Se mencionan revisiones de subvenciones y de medidas fiscales especiales.
Si este artículo le resultó útil, compártalo.