El ébola en el este de Congo sigue expandiéndose y supera los 1.000 muertos
Más de 1.000 muertos por el ébola en el este de Congo; el conflicto dificulta contenerlo
La epidemia de ébola que continúa en el este de la República Democrática del Congo, antiguo Zaire, ha dejado más de 1.000 muertos. Así lo informó el 22 el director ejecutivo Kaseya, del Centro Africano para el Control de Enfermedades (CDC), en una conferencia internacional celebrada en Ghana. En menos de tres meses desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote en mayo, el número de víctimas superó los 1.000, y la propagación de la infección es más rápida que en brotes anteriores.
Antecedentes del avance del brote
En el brote de África occidental de 2014 a 2016, las muertes superaron las 10.000. El tiempo transcurrido desde el inicio del brote hasta alcanzar 1.000 muertos fue de unos ocho meses, pero esta vez el aumento está ocurriendo a un ritmo muy superior. La cepa que circula es la Bundibugyo, para la que hasta ahora no existían tratamientos específicos ni vacunas.
La provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo, epicentro del brote, es una zona donde llevan mucho tiempo enfrentándose el ejército gubernamental y grupos armados. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), se han confirmado casos de contagio en al menos 16 refugios dentro de Ituri, donde se alojan más de 270.000 desplazados. OCHA señaló el día 20 que el hacinamiento y las restricciones al acceso a servicios médicos básicos están elevando el riesgo de contagio.
Respuesta y desafíos
El deterioro de la seguridad ha dificultado la identificación de pacientes y de contactos estrechos. En el 80% de los casos no se conoce la vía de contagio, y el 60% de los fallecidos murieron antes de recibir tratamiento en un hospital. El día 15, además, un centro de tratamiento en Bunia, capital de Ituri, fue atacado, y también han surgido casos de trabajadores sanitarios que han ido a la huelga por las duras condiciones laborales y el impago de salarios. El director general de la OMS, Tedros, pidió cooperación a la comunidad internacional, afirmando que para ampliar la respuesta también se necesita una intervención política. El mes pasado, la OMS calculó que se necesitan 518 millones de dólares para la respuesta y que faltan 400 millones.
Desarrollo de tratamientos y vacunas
Por ahora, la expansión de la infección se limita al este de la República Democrática del Congo y no se ha extendido a los países vecinos. En Uganda, país limítrofe, se confirmaron 20 contagios y dos muertes, pero el día 16 recibió el alta el último paciente infectado. Aunque también se han dado casos de contagio entre trabajadores sanitarios enviados desde Europa y otras regiones, todos se han recuperado.
También avanzan el desarrollo de tratamientos y vacunas específicos para la cepa Bundibugyo. A principios de julio comenzaron los ensayos clínicos de dos candidatos a tratamiento, y el día 13 arrancó una prueba de seguridad de un candidato a vacuna liderado por la Universidad de Oxford, en el Reino Unido. Ante la prolongación del brote y posibles rebrotes futuros, es necesario acelerar el desarrollo.
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