Crece la crítica por el lanzamiento chino de un SLBM cerca de aguas de países insulares del Pacífico
En torno al lanzamiento de un misil balístico por parte de China el día 6, las críticas se han extendido por la región del Pacífico. El misil impactó cerca de la zona económica exclusiva (ZEE) de Tuvalu, lo que volvió a poner de relieve la presencia militar china en la zona.
El lanzamiento chino genera repercusión en la región
El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió la noche del día 6 un comunicado de su portavoz en el que afirmó que 'la rápida y opaca acumulación de armas nucleares por parte de China es un motivo de gran preocupación para la región y para el mundo'. También subrayó que 'mantendrá firmes e inquebrantables sus compromisos de defensa con aliados y socios'.
El misil balístico lanzado desde submarino (SLBM) por las fuerzas armadas chinas sobrevoló las ZEE de los Estados Federados de Micronesia, Nauru, Kiribati y Tuvalu, y cayó cerca del límite entre las ZEE de Kiribati y Tuvalu. Las fuerzas chinas afirman que llevaba una cabeza de guerra de entrenamiento y que impactó en la zona prevista, pero no han revelado el lugar concreto.
El mismo cuerpo militar explicó también que el lanzamiento fue 'notificado con antelación a los países afectados y se ajusta al derecho internacional y a la práctica internacional. No tuvo como objetivo a ningún país ni a ningún blanco específico'.
Australia, Nueva Zelanda y otros expresan preocupación
Australia y Fiyi elevaron el día 6 su relación bilateral a una alianza y firmaron un tratado de defensa mutua que sitúa la militarización por parte de terceros países, con China en mente, como una amenaza para la región. Poco después, las fuerzas chinas lanzaron el misil.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, criticó el día 7 'una acción provocadora por parte de China que desestabiliza la región'. El primer ministro neozelandés, Christopher Luxon, también afirmó que 'hubo aviso previo, pero no consulta. Solo se nos informó unas pocas horas antes del lanzamiento', y expresó cautela al decir que le preocupa que 'este tipo de acciones parezcan estar convirtiéndose gradualmente en algo habitual'.
El Ministerio de Defensa de Filipinas condenó el día 7 el lanzamiento como 'una exhibición imprudente de fuerza militar'. Añadió que 'no tiene fines pacíficos y es un acto de provocación calculado contra los países que se oponen al expansionismo ilegal', y señaló que trabajará con países cercanos del Pacífico para pedir a China 'un comportamiento responsable'.
El Pacífico Sur mantiene una fuerte resistencia a todo lo relacionado con lo nuclear debido a la historia de las pruebas atómicas. El Tratado de Rarotonga, en vigor desde 1986, prohíbe las pruebas nucleares en la región del Pacífico Sur y estableció una zona libre de armas nucleares. Se cree que las fuerzas chinas lanzaron desde un submarino de propulsión nuclear un misil capaz de portar una ojiva nuclear hacia esa zona libre de armas nucleares.
También ha surgido malestar en los países insulares con los que China ha estrechado lazos a través de la ayuda económica y al desarrollo. El primer ministro de las Islas Salomón, Jeremiah Manele, dijo el día 7 que 'China es un buen amigo de las Islas Salomón, pero un amigo no haría algo así', y señaló que la prueba de lanzamiento de esta vez mostró la necesidad de reforzar la cooperación en seguridad de los países insulares del Pacífico bajo liderazgo regional.
China avanza en la ampliación de su influencia en el Pacífico Sur, y Australia y Nueva Zelanda, con vínculos históricos con la región, han intensificado su vigilancia. Las fuerzas chinas realizaron también en 2024 una prueba de lanzamiento de un misil balístico intercontinental (ICBM) hacia aguas internacionales del Pacífico Sur, y en 2025 llevaron a cabo un ejercicio de tiro real en el mar de Tasmania, entre Australia y Nueva Zelanda.
Melissa Conley Taylor, miembro emérita de la Universidad de Melbourne, afirmó que esto supondrá un viento en contra para China en la construcción de relaciones con los países insulares. 'Con este lanzamiento de misil, la influencia regional de China ha pasado a ser percibida como un problema real para los países insulares', señaló.
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