El superordenador nacional de Shenzhen, LineShine, lidera TOP500 y marca el regreso de China al primer puesto
‘LineShine’ del Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen (NSCS), en China, se situó en el primer lugar del ranking mundial TOP500, que mide la capacidad de cálculo de los superordenadores. Es la primera vez que un equipo chino lidera la lista desde 2017, hace 8 años y medio.
Primer puesto sin la GPU de última generación
Una conferencia internacional de especialistas publicó el día 23 la edición actualizada semestral. El rendimiento de cálculo de LineShine fue de unos 219,84 cuatrillones de operaciones por segundo. Su configuración es solo de CPU y no incorpora GPU, que son fuertes en el cálculo paralelo para inteligencia artificial (AI) y aprendizaje automático.
Tras las restricciones de Estados Unidos a la exportación de semiconductores, China tiene dificultades para obtener GPU avanzadas, incluidas las fabricadas por la estadounidense Nvidia. En este contexto, el hecho de haber alcanzado el primer puesto solo con CPU desarrolladas en el país también se interpreta como un intento de poner de relieve el avance de su tecnología propia.
La dependencia de GPU sigue siendo evidente
LineShine quedó en el cuarto puesto en un indicador que mide la velocidad de cálculo en el campo de la AI. Para alcanzar el primer lugar en esa métrica, las GPU de alto rendimiento son indispensables. Según Nvidia, más de 400 de las 500 máquinas incluidas esta vez en TOP500 adoptaron GPU de la compañía. Los equipos estadounidenses también colocaron cuatro máquinas entre las 10 primeras, y su ventaja se mantiene.
Entre los equipos japoneses, ‘Fugaku’, desarrollado conjuntamente por el Instituto Riken y Fujitsu, retrocedió del séptimo al noveno puesto respecto a la edición anterior. Riken tiene previsto que el sucesor de Fugaku cuente, además de con Fujitsu, con la cooperación de Nvidia y aspira a ponerlo en funcionamiento hacia 2030.
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