En la reunión Shangri-La, Hegseth expresa cautela ante el fortalecimiento militar de China
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Hegseth, afirmó el día 30, en un discurso en la Conferencia de Seguridad de Asia celebrada en Singapur, conocida como la reunión Shangri-La, que veía con preocupación el fortalecimiento militar de China y la expansión de sus actividades militares. China descartó enviar al ministro de Defensa, Dong Jun, y tampoco llegó a celebrarse una reunión presencial entre los ministros de Defensa de EE. UU. y China.
Distancia entre EE. UU. y China
Hegseth afirmó que, 'bajo el liderazgo del presidente Trump, la relación entre EE. UU. y China alcanzará su mejor nivel en los últimos años', y en este discurso moderó las críticas directas a China. No obstante, expresó preocupación por el histórico fortalecimiento militar y por la expansión de sus actividades dentro y fuera de la región, y advirtió que 'ningún Estado, incluida China, puede imponer la hegemonía'.
Presión sobre Taiwán y los aliados
En su discurso evitó mencionar a Taiwán, pero volvió a subrayar que la primera cadena de islas, que va desde Okinawa hasta Taiwán y Filipinas, constituye la línea de defensa del Pacífico. Ello sugirió una postura de no aceptar una invasión militar china contra Taiwán. Además, pidió a los aliados asiáticos, incluido Japón, relaciones de alianza basadas en el reparto de responsabilidades, y señaló la posibilidad de cambiar su respuesta frente a los aliados reticentes a la defensa colectiva.
Respuesta de China y perspectivas
Los asistentes del lado chino mostraron desconfianza ante estas declaraciones. El exembajador en EE. UU. Cui Tiankai dijo que sobre el futuro de las relaciones entre EE. UU. y China 'es necesario evaluar la situación', y situó la cuestión de Taiwán como el tema prioritario. Zhou Bo, antiguo miembro del Ejército Popular de Liberación de China y del Centro de Investigación de Seguridad Estratégica de la Universidad de Tsinghua, también trató de frenar el fortalecimiento de las alianzas de EE. UU.
El hecho de que China no enviara por segundo año consecutivo a su ministro de Defensa a la reunión Shangri-La, y de que tampoco se celebrara la reunión entre los ministros de Defensa de EE. UU. y China, volvió a poner de manifiesto la desconfianza arraigada en torno a la seguridad. Trump y el presidente Xi Jinping (Xi Jinping) acordaron en la cumbre bilateral del 14 al 15 en Pekín activar el diálogo y construir una 'relación estratégica constructiva y estable', pero persisten las discrepancias sobre la cuestión de Taiwán y la venta de armas. Trump ha invitado a Xi a visitar EE. UU. en septiembre, y también se prevén reuniones en la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en noviembre y en la cumbre de líderes del Grupo de los Veinte (G20) en diciembre.
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